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28 junio 2012

Project Glass, Iphone 5 y otras transparencias

Reportaje realizado para Xornalismo Electrónico
Mauricio Velásquez Latorre

Pocas sorpresas se esperaban en el Google I/O 2012, en donde la compañía de internet más grande del mundo lanzaría nuevos productos. Todo debido a las filtraciones que son el pan de cada día en eventos de este tipo. Sabíamos del lanzamiento de su Nexus 7, no con ese nombre, pero si imaginábamos sus prestaciones; casi sin novedades además del precio (USD$199). Digo pocas porque si la noticia de la conferencia no era la nueva tableta ni el nuevo Google Nexus Q, sí lo fue Project Glass.

El énfasis puesto por la gran G en este proyecto es tal, que el mismisimo Sergey Brin encabezó la presentación de esta ambiciosa iniciativa, tecnología de realidad aumentada que pretende ir un paso más allá, y reformular conceptos de interactividad y conectividad. Después de casi 2 años de trabajo, Google anuncia que saldrán a la venta por un precio de USD$1.500, y solo para desarrolladores. Las nuevas gafas Glass Explorer Edition,  estará equipada con  una cámara para sacar fotografías o grabar vídeo, un procesador muy potente (del que no han comentado sus prestaciones), memoria para almacenar la información grabada, un micrófono con el que enviar comandos de voz, acelerómetro, giroscopio y múltiples interfaces para conectarnos con redes móviles o Wi-Fi. 




Sin embargo, más allá de las prestaciones o el precio, lo que sin duda llama la atención de este lanzamiento es concretar una innovadora idea que cambia la idea tradicional que tenemos de interactuar con el mundo y el uso que le damos a los gadget. La realidad aumentada ya se había introducido en algunas aplicaciones y juegos de Android. Ya hace un tiempo podíamos probar en nuestro móvil nuevas formas de mezclar nuestro entorno real, con ingeniosas, pero poco convincentes situaciones tipo  holográficas.

Las nuevas gafas de Google permiten  ver mapas, acotaciones, mensajes y todo tipo de contenido proyectable en los cristales, usando todo el campo de visión que unas gafas normales. Además se puede grabar videos y sacar fotos de lo que uno está viendo, y todo con la comodidad de un accesorio cómodo y fácil de transportar, y al que podemos darle un uso continuado.

En estricto rigor y siendo muy aventurados, este nuevo gadget podría dejar obsoleto el uso del móvil al  ofrecer las mismas prestaciones, sumando la realidad aumentada a la visión total del usuario. Sin embargo, llegado ese momento, habrán pasado varias generaciones de dispositivos que propicien una transición hacia nuevas interfaces. No obstante, el hecho de que Google apueste por nuevos dispositivos, habla de una tendencia, tan propia de la tecnología, como del marketing: introducir nuevos productos que no  necesitas, pero que terminan siendo irreemplazables.


Y esta es una tendencia de la cual Apple se lleva la palma. Como es costumbre, y con solo media docena de meses pasados del lanzamiento de su último Iphone 4s, la rumorología ya inunda la red con las claves del próximo modelo de apellido 5, según vaticinan. El portal 9to5Mac ha publicado unas fotos que asegura son del nuevo smartphone que la firma de Cupertino lanzará en los próximos meses. Las últimas informaciones apuntaban a octubre, aunque también se ha especulado con el verano como fecha posible. 


En este contexto de rumorología, existen dos características nuevas de la propuesta que llaman mucho la atención. La primera sería un teclado que proyecta el dispositivo en cualquier superficie plana, y permite ajustar sus dimensiones hasta alcanzar el tamaño de un teclado de sobremesa, lo que facilita, indudablemente, redactar textos de gran extensión. Esta función marca un precedente pues incluye en un teléfono móvil la interacción de una proyección y la lectura de movimientos mediante esta proyección, lo que obviamente permite ampliar el abanico de posibilidades ofrecidas por este tipo de aparatos.

El segundo, y más llamativo de lo los rumores, habla de un móvil transparente, es decir, podrías ver a través de tu Iphone. Lejos de una cuestión meramente estética, esto permitiría integras aún mejor tu dispositivo con el entorno, usando matices de realidad aumentada y jugando una mejor interacción con la cámara. La gente de AdneyFilms publicó una versión de lo que sería la publicidad del nuevo Iphone, haciendo incapié en los nuevos conceptos que propondría Apple. 




Aunque todo esto siguen siendo rumores y en la práctica hoy no existen dispositivos transparentes como el Iphone5 o gafas de realidad aumentada como las Glass Explorer Edition, sí existe la tecnología para llevarlas acabo. Pero más importante que la capacidad técnica, existe la capacidad humana para crear y plantear conceptos de nuevas formas de uso de los dispositivos que nos rodean. Tanto por resolver necesidades, como por crear unas nuevas, la industria tecnológica sigue desarrollándose de manera exponencial y no solo con el afán de aumentar la capacidad de los gadget, sino que también está dispuesta a  cambiar las formas de entender la manera en que nos relacionamos entre nosotros y nuestro entorno. Solo basta indagar un poco, imaginar y montar un video como lo hizo la gente de Corning:


21 agosto 2010

Marihuana y Alcohol: el poder  persuasivo de un discurso bien estructurado... pero falso


"¿Quieres un whisky on the rocks? Tiene estilo, clase; mira que bonito se ve el minibar que tengo en la esquina del salón". Así de normal, así de cotidiano es el consumo del alcohol en nuestra sociedad, incluso dándote estatus dependiendo de lo que bebes. No es lo mismo un Cabernet Sauvignon de los valles centrales de Chile que un vino joven envasado al Tetra Pack o un Scotch de la  Highland Park que uno distribuido por Carrefour. 

Y es que a pesar de las abrumadoras estadísticas que rodean a esta droga, la marihuana,  por otra parte, sigue siendo la mala de la película, o el patito feo de una familia que está más separada que nunca, careciendo de glamour y estigmatizada como la puerta de entrada una vida llena de perdición asociada con drogas más fuertes. Porque recurrente e insistente es el discurso que entre más lo leo, menos sentido tiene. El problema de la marihuana es que suele ser la catapulta ideal para comenzar a consumir cocaína, heroína, éxtasis o cualquier droga reconocida como de alto nivel adictivo, o al menos esa es la versión oficial que se encumbra como insignia en la lucha contra las drogas que afectan a la sociedad. Ahora bien, el punto interesante de este planteamiento es que la marihuana per se no posee características que generen conmoción y sólo queda recurrir a una falacia de falsa causa, donde realmente no se puede demostrar que el consumo de marihuana derive directamente en el consumo de otras drogas, ni que el consumo de drogas duras sea una consecuencia directa del consumo de marihuana. 
Los efectos causados por el derivado de canabis no son tan impactantes en comparación con otro tipos de drogas que hoy gozan de un arraigo en nuestra cultura, como el tabaco o el alcohol. De hecho, si contrastamos el número de personas que mueren por el consumo de estupefacientes al año en el mundo, vemos que el tabaco  se lleva la palma con más de 5 millones de víctimas, seguido por el alcohol que acopia a mas de 1.8 millones de muertos; la marihuana, por el contrario, sigue con un saldo a 0. De hecho, solo en Estados Unidos, el tabaco y el alcohol están entre las 3 primeras causas de muertes, compartiendo podio con la obesidad.

Sin embargo, la maquinaria persuasoria funciona, y es que aunque el tabaco tenga sus días contados debido al debilitamiento de las tabacaleras gracias a la condena social, que se propaga por el mundo, el alcohol está lejos de desaparecer. Esta droga, solo en España facturó casi 10 mil millones de euros en el 2008 y sigue posicionándose en el mercado, sobre todo entre los jóvenes, que hacen caso omiso a las alarmantes estadísticas que hacen referencia al consumo, y todo gracias a un discurso bien estructurado. Frente a esto, al parecer solo basta con agregar un "beba con moderación" o un "si va a beber no conduzca" para no dañar sensibilidades y solidarizar con la realidad y lo peor no es que sigan planteando una publicidad convincente usando estereotipos exitosos para seguir vendiendo, sino que funciona, es rentable y cada día, el alcohol suma  fieles seguidores a sus lineas.

Como contraparte, el discurso en contra del marihuana va, inevitablemente, perdiendo fuerza. Curiosamente en los últimos años el consumo de esta droga en países desarrollados se ha disparado, pero no a la par con tráfico. Y es que también lo está haciendo el autocultivo y el consumo terapéutico, volviendo, poco a poco, a los inicios, donde la marihuana era el medicamento más consumido en el mundo hasta la llegada de la Aspirina. Frente al auge que está experimentando este sector y el debate de su legalización puesto en la mesa otra vez, los discursos inevitablemente se tienen que replantear. Holanda y Jamaica fueron  solo la punta de un iceberg de la actualización ideológica que debe hacerse en este tema, asumiendo que la persistencia de los consumidores en el mundo aleja cada vez más la erradicación de la marihuana.

El problema sigue siendo el discurso alarmista  que fija sus dardos hacia la marihuana, perdiendo el norte en una lucha que tiene como objetivo resguardar la integridad de nuestra sociedad, pero que a la postre se deja llevar por el encanto de un Martini. Un discurso que cierra las puertas al humo que inevitablemente se va a  colar y que terminará ahogando las incongruencias de lo establecido.

03 junio 2010

Campaña "Póntela en una camiseta"

25 marzo 2010

El juego de la fe
La Iglesia pide perdón y nos hacemos los difíciles


A la Iglesia le dio ahora por pedir disculpas. Reflexiones que salen a flote por culpa de los últimos hechos que involucran a curas que abusaron de niños en Irlanda y Alemania, que en ningún caso son noticia... pues ya lo sospechábamos. Y no es que como sociedad estemos siendo prejuiciosos, ni tengamos arrebatos de enfado con la decaía institución, sino más bien estamos curados de espanto entre tanto notición acerca de los abusos de tal y cual clérigo. 
Pero no nos cansamos de escuchar y seguir acopiando información; formando criterio y desarrollando nuestras propias conclusiones de lo que pasa en este mundo. Y mientras las cartas oficiales tipo "comunicado de prensa" que circulan entre obispados  y medios de distinta índole saturan los titulares del día, los perdones y arrepentimientos son el pan que dan de comer a los reporteros.
Pero entre tanta saturación de excusas, comienzan a sobresalir atractivas interrogantes, como ¿por qué exigimos explicaciones a la institución cuando se trata de la Iglesia, pero no lo hacemos con otros organismos? o simplemente ¿por qué pedimos explicaciones?...





¿De quién es la culpa?


Obviamente del abusador. Pero como sociedad nos gusta ir más allá y queremos que caigan los grandes; ya no nos conformamos con el simple pecador. Así llegan quienes piden la cabeza de la institución y no se cansaran hasta ver a un episcopal con los pantalones bajados... bueno, la sotana. Pero, quizá la culpa no es solo de ellos (al menos no del todo), y con algo contribuimos  como sociedad en hacer que la frustración y el rechazo sea más grande de lo normal.
  
Porque todo pasa por un asunto de confianza. Nosotros elevamos a pseudosantos a estas personas y ahora nos duele en el culo ver como toquetean y destruyen la inocencia de nuestros hijos... o destruyeron la de nuestros padres. Nos irrita tanto que la Iglesia Católica tape y disculpe escándalos porque sentimos que nos metió la mano al bolsillo, nos robó horas y horas de nuestras vidas dándole formato. Pero lo que es peor aún, el ridículo contraste que se da entre el esfuerzo que hacen ellos por generar doctrina a pulso de campañas moralistas, y las atrocidades que suceden tras los muros que sujetan una cruz. Campañas pagadas por las donaciones de creyentes; una institución sustentada por la confianza y que hoy debe dar explicaciones. 
Quizá la culpa es un poco nuestra al pensar que ellos serían diferentes al resto. Nos dejamos llevar por el encanto de lo divino y regalamos confianza a destajo a algunos, que estaban igual de gangrenados que nosotros o incluso más... Creímos que podían ser especiales, porque ellos mismos nos decían que lo eran. La culpa es nuestra por creerles.


Cuando hoy la Iglesia se atreva a bajarle el perfil a la situación y compararse con otras instituciones argumentando que son hombres y pueden equivocarse, hay que hacer una pausa y recordar que les llamamos "santos" cuando hacen algo bueno, así que ahora es normal que  los tildemos de demonios.